COMO SE ESTRUCTURA LA PRÁCTICA
1. Aprendés con guía
Todo comienza con una práctica guiada. Cada mes recibís videos para practicar conmigo — asanas, pranayama y meditación. Usás el video hasta incorporar bien los contenidos y, además, contás con clases en vivo. Mes a mes vas sumando nuevas herramientas de forma progresiva, construyendo sobre lo que ya aprendiste.
2. Practicás con conciencia
A medida que incorporás las herramientas de cada mes, el video deja de ser imprescindible. Repetís la práctica sola porque el yoga requiere repetición constante — y es en esa repetición donde profundizás de manera personal.Podés practicar a tu ritmo y adaptarla al momento que estás viviendo. Quizás un día necesitás moverte y activar el cuerpo. Otro, respirar, bajar el ritmo o simplemente sentarte a meditar. La práctica empieza a convertirse en un espacio de escucha.
3. Creás tu propia práctica
Con el tiempo, todo lo que aprendiste forma parte de una caja de herramientas a la que podés recurrir. Sobre una base creada, combinás asanas, ejercicios, respiración, pranayama y meditación según cómo estés cada día y lo que necesitás. No hay una única práctica correcta. Poco a poco dejás de seguir una práctica y empezás a crear la tuya, adaptándola a tu rutina y generando nuevos hábitos.
4. Conocés la filosofía
El yoga no termina cuando salimos del mat. Detrás de la práctica física, la respiración y la meditación existe una filosofía que puede ayudarnos a comprendernos mejor y a mirar de otra manera lo que nos pasa.Por eso nos acercamos a ella de forma simple, cercana y fácil de llevar a la vida cotidiana. Textos breves para leer, reflexionar y encontrar nuevas herramientas para entender nuestras emociones, pensamientos y las situaciones que nos rodean.
Porque el objetivo no es que dependas de una clase para practicar yoga. Es darte herramientas para que puedas moverte, respirar, observarte, meditar, comprenderte y elegir lo que necesitás en cada momento.Así, el yoga deja de ser simplemente algo que hacés durante un rato y empieza a convertirse en una forma de habitar tu día, escucharte y volver a vos.
QUIERO EMPEZAR
